


Articulos y Notas
Nevado de Chañi - ascenso y arte - Montañismo | |
| Atalayas de la Pared Sur Alma, Arte, Ascenso. “-¿Uste sabe bien donde se está metiendo? Nuuu, ahisito mismo ha quedao mi amigo, el Dr Moreno…ió no voy más allí…las venas se me parten de solo pensarlo…”- la voz deteriorada de un viejo baqueano es el crux del rechazo definitivo a la oferta tentadora de portear equipo al lugar deseado. Alma, Arte, Ascenso. Asi como la maravilla sublime e inmortal escrita y creada por las 4 grandes B de la música (Brahms, Bach, Berlioz y Beethoven) pueden iluminar tantos corazones como el sol a la tierra en cada pulcro amanecer, los paisajes brutales y celestiales que desparraman abismos de verticalidad infinita pueden contagiar y emocionar deliberadamente a todos los espíritus salvajes que convergen en ese sentimiento subyugante, poderoso y tan inexplicable llamado Montañismo. Desde la trascendencia inusual que puede desplegar una historia inalterable y rica en hazañas y tragedias hasta la inercia súbita de las miradas al contemplarla. Desde los antiguos sedimentos glaciarios que viven a sus pies hasta los cielos a los que acaricia su ríspida y porosa cúspide. Desde la elegancia electrizante de sus canales de hielo y nieve hasta la incaica sensación que contagian sus leyendas infructuosas. La mesa de emociones siempre estuvo servida en estos parajes inmaculados que rodean el rostro meridional del gigantesco Nevado de Chañi. La sur, como casi siempre en el hemisferio austral, la pared sur. Avistado desde los horizontes más alejados, este nevado constituye un notable macizo de considerable altitud que geológicamente poco tiene que ver con la Cordillera de los Andes propiamente dicha. Está compuesta por varias cumbres, todas ellas superiores a los 5000 metros sobre el nivel del mar, que surgen desde destacados filos que se desprenden hacia el oeste y hacia el sur. La geografía terca y majestuosa quiso algún día que esta bella cadena de montañas participe de los límites entre las dos provincias más septentrionales del país, Salta y Jujuy. Alma, Arte, Ascenso. Ilustre pasatiempo de grandes mañanas montañeras. Una senda mular que se inventa, al andar, con los sabios ojos baqueanos. Un relincho abrumador de guanaco que despierta los sentidos y un mágico colchón de nubes que se despliega en el horizonte inferior. La mesa de emociones también ya está servida, hace tiempo, como para intentar conocer sus secretos más recónditos, como para dibujar una línea eterna y desafiante en esa mágica ladera que visita a diario una indomable manada de sueños. Leandro "alemán" Scheurle | |

















